La disculpa de Amazon por borrar libros de los Kindle

Hace una semana, Amazon cometió el error de borrar varios títulos del autor británico George Orwell (autor de clásicos como “1984” y La Granja de Orson “Animal Farm”) de los Kindle, sin hacerle ninguna pregunta a sus propietarios. ¿Por qué? La compañía se percató que no tenía los derechos para comercializar los libros en formato digital.

¿La reacción? Cientos de usuarios criticando el “robo” o al menos una clara violación a sus derechos de propiedad.

Tratemos de visualizar una situación similar en el mundo real. Entras a una librería y compras un libro. Luego de algunos días, el vendedor se da cuenta que se equivocó y no debió haber colocado ese título en la estantería y menos vendértelo, por lo que decide ir a tu casa (que el mismo te vendió), abrir la puerta con su propia llave, sacar el libro de tu velador (quizás incluso fisgonear entre tus otros artículos personales) y llevárselo.  Cuando llegas a tu casa, encuentras una pequeña nota del vendedor explicandote la situación, más el dinero que pagaste por el libro. ¡Plop!

Despúes de todo el debate que se armó en internet el propio fundador de Amazon, Jeff Bezoz, de disculpó públicamente por los hechos:

“Esta es una disculpa por la manera en que previamente tomamos ilegalmente copias vendidas de 1984 y otras novelas del Kindle. Nuestra “solución” al problema fue estúpida, inconsciente, y dolorosamente alejada de nuestros principios (…) merecemos las críticas que hemos recibido. Usaremos la cicatriz de esta dolorosa equivocación para tomar mejores decisiones en el futuro” (vía FayerWayer).

El problema real no es la mala administración de los derechos de los libros de Orwell por parte de Amazon. Negligencias de este tipo han ocurrido siempre y en todas las industrias. El problema es que Amazon no se hizo cargo del problema y pasó a llevar a sus clientes.

Otra duda que salta son los potenciales problemas que pueden surgir en un mercado donde la misma compañía controla los contenidos (los libros) y el soporte (el Kindle). Si se hubiera tratado de dos empresas distintas, es muy posible que esto no hubiera pasado. Pero en este caso, Amazon no tuvo ninguna barrera, ni moral ni física, para acceder libremente a los Kindle de los usuarios sin pedir ningún tipo de permiso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: